Ana ya no me ama más y me lo dice en el baño de un garito cuando estoy sentada en el váter con las bragas por las rodillas y una tarada aporrea la puerta gritando que llevamos diez minutos aquí metidas, que salgamos de una vez. Pero Ana pasa de todo y se pone a buscar su bolsita de keta mientras me suelta que lo nuestro hace ya tiempo que no es de nadie, que estas cosas no se pueden forzar, aunque amigas siempre vamos a ser, me aclara, de eso no te quepa duda. Y yo aguanto la llorera y me levanto y me subo las bragas y el pantalón y tiro de la cisterna y agacho la cabeza como si sí, como si esta puñalada en el pecho hubiera sido una decisión de las dos y no algo que se ha montado ella solita.
en proceso...
ilustración: voén
vldrm, 02 //
diciembre / 2024 // madrid